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Antigua travesía de la N-III en Villares del Saz (Cuenca)

El desarrollo de la red de alta capacidad conlleva la construcción de un gran número de variantes de población, de manera que las antiguas travesías adquieren la condición de vías urbanas. Aunque estos tramos han sido sometidos a actuaciones de transformación para adaptarlos a su nueva función, a veces conservan algunos de los elementos y características de los tiempos en que pertenecieron a una carretera principal. A continuación se hace un recorrido por los vestigios existentes en la antigua travesía de la N-III a su paso por Villares del Saz (Cuenca).

Antecedentes

La construcción de la Real carretera de Valencia por las Cabrillas comenzó en 1825 en las ventas de Buñol. Aunque el trazado aprobado inicialmente en enero de 1834 discurría por Tarancón, Saelices, Montalbo, Villar de Cañas, La Almarcha, Torrubia y Olmedilla, una década después se consideró más ventajoso desviarlo por Villares del Saz, Cervera, Olivares, Valverde, Hontecillas y Buenache, dado que de esta forma se acortaba el recorrido en una legua. A finales de 1845, el ingeniero Lucio del Valle, entregó el proyecto de las 32 leguas de camino que separan Requena y Saelices y al año siguiente se subastaron y adjudicaron las obras de catorce de los dieciséis trozos en que quedaba dividido el recorrido, reservándose los dos correspondientes al paso por los ríos Cabriel y Júcar para ser ejecutados por administración. Sin embargo, en 1849 se rescindió el contrato y en 1852 se volvieron a subastar las obras de los trozos 14, 15 y 16, comprendidos entre Cervera del Llano y Saelices, que totalizan 7 leguas.

La carretera se construyó en el límite meridional del núcleo urbano de Villares del Saz. Así, en los trabajos topográficos realizados por el Instituto Geográfico y Catastral (actual Instituto Geográfico Nacional) a principios del siglo XX se observa el escaso desarrollo de la población en el margen derecho de la carretera. Por otro lado, en 1885 se incluyó en el Plan General de Carreteras del Estado una vía transversal con la denominación "de la carretera de Tarancón a Teruel a Fuentelespino de Haro, por Abia y Torrebuceit", que posteriormente fue ampliada hasta Villaescusa de Haro por ley de 1889 y que discurría por Villares del Saz.

Plano de la población de Villares del Saz (Cuenca), elaborado por el Instituto Geográfico y Estadístico en 1915. © Instituto Geográfico Nacional

Este travesía original de la carretera N-III se mantuvo hasta que la construcción de la autovía de Levante Madrid - Alicante - Valencia, dentro de las actuaciones del Plan General de Carreteras 1984-1991, obligó a realizar una variante de población. Así, la actuación del programa REDIA "Ensanche y mejora del firme. Carretera N-III, de Madrid a Valencia, puntos kilométricos 116,400 a 154,000. Montalbo-La Almarcha (clave: 1-CU-253)", adjudicada a Caminos y Puertos S.A. en 1969 con un presupuesto de casi 90 millones de pesetas y finalizada en 1971, no modificó el trazado de la carretera a su paso por esta población.

Las obras de la nueva variante se incluyeron en el contrato "Duplicación de calzada. CN-III de Madrid a Valencia, p.k. 80,0 al 166,5. Autovía de Levante. Tramo: Tarancón-Honrubia (clave: 11-CU-2410)", adjudicado a la constructora Auxini en 1990, y fueron puestas en servicio el 20 de diciembre de 1991, dentro de un subtramo de 28,3 km de longitud entre Montalbo (p.k. 112,5) y Cervera del Llano (p.k. 140,8). La IMD de este tramo en el año 1990 era de 6.800 vehículos/día.

Trazados de la N-III a su paso por Villares del Saz sobre MTN 1:25.000, hojas 634-III, edición 2009, y 662-I, edición 2003 (negro: trazado original de la carretera a Valencia por las Cabrillas / rojo: variante de la autovía / azul: nuevos ramales en enlace de Villar de Cañas. © Instituto Geográfico Nacional

La variante tiene una longitud de 2,8 km y consta de dos calzadas de 7,0 m de anchura, con arcenes exteriores e interiores de 2,5 m y 1,0 m respectivamente y mediana de 10 m. Cuenta con tres semienlaces, Villares del Saz norte, Villar de Cañas y Villares del Saz sur, que se resuelven con dos pasos inferiores de vigas prefabricadas doble T y un paso superior postesado. A estas estructuras hay que añadir dos pasos inferiores para el paso de sendos caminos agrícolas.

El 19 de febrero de 2004 el Director General de Carreteras, Antonio J. Alonso Burgos, y el Alcalde de Villares del Saz, Vicente Serrano Muñoz, firmaron el Convenio para la mejora y transferencia al municipio del tramo urbano de la carretera N-IIIa entre los pp.kk. 130,975 y 132,800. El Ayuntamiento aceptaba la titularidad del tramo y asumía la redacción de los proyectos de mejora y la licitación de las obras correspondientes, que serían financiadas por el Ministerio de Fomento mediante transferencias de crédito, conforme a la Orden de 2001 que regula la entrega de tramos urbanos a los municipios, con un importe máximo de 327.251,09 euros. Se trata de actuaciones de adecuación de la vía a las características propias de un tramo netamente urbano que da servicio a tráficos de ámbito local, permitiendo su inclusión en el viario municipal, en condiciones tales que no suponga una carga para la corporación local. El contrato de "Acondicionamiento de la travesía de la antigua N-III" fue adjudicado a Construcciones Torrejoncillo S.A. en agosto de 2004 con un presupuesto de 245.000 euros y un plazo de ejecución de seis meses.

Por otro lado, en junio del mismo año la Consejería de Obras Públicas de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha adjudicaba las obras del "Proyecto de construcción de la carretera CM-2117. Tramo: San Lorenzo de la Parrilla-Villarejo de Periesteban-Villares del Saz (expediente: CN-CU-03-140)" a Construcciones Sarrión, S.A. con un presupuesto de 6 millones de euros y un plazo de ejecución de 32 meses. Esta actuación, incluida en el II Plan Regional de Carreteras, contemplaba la mejora de 15,4 kilómetros de la carretera autonómica CM-2117 e incluía la construcción de una variante que discurre al norte del núcleo urbano y conecta con el semienlace norte de la autovía A-3. El nuevo trazado fue inaugurado el 17 de mayo de 2006.

Finalmente, en junio de 2014 la Consejería de Fomento de la Junta de Comunidades adjudicaba el contrato correspondiente a la "Redacción de proyecto y ejecución de obras de acondicionamiento de la carretera CM-3118. Tramo: Villar de Cañas-Villares del Saz (enlace A-3) del punto kilométrico 8,000 al punto kilométrico 17,500 (expediente: CN-CU-13-177)" a Construcciones Sarrión, S.A. con un presupuesto de adjudicación de 4,6 millones de euros y un plazo de ejecución de 9 meses. Esta actuación, financiada por la entidad estatal ENRESA según el convenio firmado en septiembre de 2012 con la Consejería para la adecuación de accesos y mejora de la red de carreteras en el entorno del ATC de Villar de Cañas, incluía la transformación en un enlace completo tipo diamante con pesas del semienlace central de la variante de Villares del Saz, mediante la construcción de dos nuevos ramales.

En el siguiente gráfico se muestra la situación actual de la antigua travesía de la N-III a su paso por Villares del Saz.

Situación actual de la antigua travesía de la N-III a su paso por Villares del Saz (Cuenca) sobre vuelo del PNOA de 2015

Situación actual de la antigua travesía de la N-III a su paso por Villares del Saz (Cuenca) sobre vuelo del PNOA de 2015. © Instituto Geográfico Nacional

El tramo urbano de Villares del Saz

La variante de Villares del Saz de la autovía A-3 cuenta con un semienlace en su extremo occidental que permite la conexión con el antiguo trazado de la N-III a su paso por la localidad. Los ramales de enlace correspondientes convergen en una glorieta partida, que permite la conexión con la variante de la carretera autonómica CM-2117 hacia Villarejo-Periesteban.

Junto a la glorieta, todavía se conserva la señalización del kilómetro 131 con un hito de la Red de Carreteras del Estado.


En este punto comienza el tramo urbano, dotado de amplias franjas laterales para el aparcamiento, aceras, iluminación y mobiliario urbano, tras las obras realizadas a partir de la transferencia del tramo a la corporación local.

Unos metros más adelante se encuentra el cartel que señaliza el inicio de la población.


Este cartel sustituye al existente hasta hace unos pocos años, colocado por la Junta de Castilla-La Mancha en 1986, a pesar de tratarse entonces de una vía estatal.


Se conserva el cajetín que exhibe las denominaciones nacional e internacional. En 1988 se adaptó la señalización informativa de la Red de Interés General del Estado (RIGE) para incluir los cajetines correspondientes a los grandes itinerarios internacionales que discurren por el territorio español. En la N-III, a su paso por la provincia de Cuenca, se colocaron cajetines con las dos denominaciones.

En la travesía se encuentra la intersección con la carretera autonómica CM-3118.


Entre la señalización moderna destaca un elemento más antiguo. Se trata de un hito que se ajusta a la forma y dimensiones definidas en la Circular de 15 de octubre de 1861 para los hitos kilométricos, diseño posteriormente recogido en el tratado del ingeniero Manuel Pardo sobre Carreteras (1892).


Las inscripciones del hito corresponden a la segunda mitad del siglo XX, dado que indican el origen de la antigua carretera local CU-323 de Villares del Saz a Fuentelespino de Haro.




Más adelante se encuentra la intersección con el antiguo trazado de la CM-2117 a Villarejo-Periesteban, sustituido por la variante inaugurada en 2006. La denominación anterior de esta carretera era CU-704 de Albaladejito a Villares del Saz.




En este punto todavía se conservan dos carteles flecha ajustados al modelo definido en las Normas de Señalización 8.1-IC de 1962.


Cada uno de los carteles se fija a un bastidor constituido por perfiles tubulares, tal y como se establecía en las citadas normas para las señales situadas en las travesías de núcleos urbanos.



Estas señales fueron suministradas en diciembre de 1971 por Industrias Saludes. Precisamente en esta época finalizaron las actuaciones correspondientes al programa REDIA en este tramo.


El tramo urbano continúa unos metros más allá de la citada intersección.

Antigua carretera N-III hacia Valencia

Al final de la travesía comienza un tramo interurbano de la antigua N-III que se prolonga hasta el semienlace este de la autovía A-3. Hasta hace pocos años, todavía se podía encontrar en este punto un cartel de final de población, fabricado en octubre de 1982, con la inscripción correspondiente a la Jefatura Provincial de Carreteras (JPC). Estas señales se incluyeron en el Código de Circulación en 1981, con el objeto de delimitar la sección de la vía en la que dejan de estar en vigor las normas de circulación que rigen en la población.



En el otro sentido se conserva un cartel de inicio de poblado similar al descrito en el otro extremo de la travesía.



Las señales que establecen el límite de velocidad en 50 km/h a la entrada de la travesía fueron colocadas en junio de 1992 y exhiben el logotipo del MOPT. En el Reglamento General de Circulación que entró en vigor en esta fecha se reducían los límites de velocidad en zona urbana de 60 a 50 km/h. Aunque ya se había construido la variante de la autovía, el tramo todavía no se había transferido al Ayuntamiento, por lo que la adaptación de la señalización fue realizada por la Dirección General de Carreteras del Ministerio.



En aquella época se colocó también la señal que establece el final de la limitación de velocidad al final de la travesía, que fue suministrada por el mismo fabricante, la empresa API. La señal indica 70 km/h, que debería corresponder al primer escalón de reducción de velocidad a la entrada de la población, señalización actualmente inexistente.


También se puede ver una señal informativa de puesto de socorro, colocada en diciembre de 1987 y suministrada por Señal, S.A. El reverso todavía exhibe, aunque parcialmente borrado, el logotipo del MOPU.



Aunque la carretera mantiene la plataforma de 12 m característica del programa REDIA, la vegetación de las márgenes va reduciendo su anchura en algunas zonas.



El tramo finaliza en el semienlace con la autovía. La señalización correspondiente se colocó en diciembre de 1991, fecha en que entró en servicio la variante.


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Última actualización: 17 de enero de 2019

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